Fondo de Infraestructura: Mejor evitar la tentación de contar con esta opción de mayor financiamiento  

concesiones ...A la espera de conocer el proyecto de ley que crea el Fondo de Infraestructura firmado ayer, hay algunos comentarios que se pueden hacer a la iniciativa.

Éste fondo sería una nueva empresa pública que gestionaría concesiones (no es evidente en el texto conocido si se involucrará solo en concesiones)  con una mirada de largo plazo. Su patrimonio se compondría con el traspaso del fisco del valor presente de los ingresos anticipados de los peajes de las obras concesionadas después de ser reintegradas al gobierno. Pero está por verse como se hace para que no sea una forma de soslayar la restricción presupuestaria. A fin de cuentas el valor agregado estaría en una mejor gestión de una empresa pública que de la modernización de la gestión de la Coordinadora de Concesiones, sin arriesgar debilitar nuestras fortalezas financieras. "El punto es que, como dice la autoridad, vamos a movilizar inversiones con ingresos futuros, es decir, deuda, y ella entonces debiera registrarse en el gobierno central de alguna manera", menciona Rosanna Costa, Subdirectora de LyD.

Las empresas públicas no son siempre eficientes. Si se va a instalar una nueva empresa, debiera iniciarse con una institucionalidad sana, con directores independientes del gobierno, cuyo fin sea maximizar el patrimonio y ajena a operaciones cuasi-fiscales. Pero ello no es fácil. En principio se señala habrá tres directores seleccionados por el sistema de Alta Dirección Pública, que actuarían como independientes, y la empresa se señala que no tendrá pérdidas. Pero ese es obviamente un buen deseo. Las empresas públicas siempre están tensionadas entre la maximización de la rentabilidad y la política pública, y acá la Junta de Accionistas, representada por el Ministro de Obras Públicas y de Hacienda, así como los directores elegidos por el Presidente de la República, deben velar porque las inversiones sean consecuentes con el programa de infraestructura, que no necesariamente tiene rentabilidad privada. Hay varios casos que sirven de ejemplo, como el de Ferrocarriles o TVN.

Rosanna Hor"Es difícil creer que una empresa vaya a poder sobreponer sus decisiones respecto de qué concesionar, pensando en su patrimonio de largo plazo, imponiéndose al programa de gobierno, en cualquiera de las carteras ministeriales", señala Costa. Su rol será más bien la de cubrir la diferencia entre la rentabilidad social y la privada (subsidios) de los proyectos concordados con la autoridad en materia de carreteras, cárceles, hospitales, aeropuertos, vías exclusivas, etc.  Todo esto se asemeja más al rol de un servicio público que al de una empresa.

En concreto, para la Subdirectora de LyD, "no se ven ventajas evidentes, y en cambio estamos dilatando empezar ya con una cartera de concesiones en vez de dilatarla con una ley que de acá a que se apruebe y empiece a funcionar, posterga el avance la cartera, asumiendo que el tema no es la restricción financiera ".

Esta fórmula financiera es una tentación que se debe evitar. Para Costa, más vale cuidarse de la tentación, mejorar la gestión del MOP, solucionar los problemas políticos internos que frenan las concesiones y reactivar el proceso antes de enredarse en un esquema que tomará años y tiene alto riesgo financiero. En el peor de los casos, tratar al Fondo en forma consolidada con el gobierno central es lo más transparente y consistente con nuestra mejor estándar fiscal.