LAS BRECHAS DE GÉNERO QUE REVELÓ LA CASEN 2013

 

laboral brecha

 

De acuerdo a lo informado en prensa, la encuesta CASEN 2013 habría arrojado que, en promedio, las mujeres reciben un salario 26,6% menor que el de los hombres por cumplir una misma función. Antes de sacar conclusiones apresuradas de dicha cifra, creemos relevante hacer algunas aclaraciones respecto de ésta:

  1. ¿Misma función?

En primer lugar, parece necesario aclarar que la brecha calculada es respecto del salario de la ocupación principal promedio según género, y no compara el salario que reciben hombres y mujeres por una misma función. Y, como es de esperarse, hombres y mujeres tienen distintas preferencias respecto a dónde ejercer como profesionales, lo cual más que a discriminaciones arbitrarias podría responder a factores culturales.

De hecho, tal como se ve en la siguiente tabla, respecto de la ocupación principal en la CASEN 2013, mientras 15,3% de los hombres se dedica a la construcción, sólo 1,1% de las mujeres se desempeña en ella. Por el contrario, mientras 12,9% de las mujeres se dedica a la enseñanza, sólo 3,9% de los hombres lo hace.

tabla1 brecha

 

  1. Horas trabajadas

Una vez aclarada que la brecha corresponde a la diferencia entre salario promedio entre hombres y mujeres de su ocupación principal (y no respecto a hombres y mujeres que cumplen la misma función), vale la pena destacar que esta diferencia se reduce bastante al considerar el salario por hora: al tomar en cuenta el ingreso por hora reportado en CASEN 2013 de la ocupación principal las mujeres ganarían 18,2% menos que los hombres (en vez del 26,6% informado por el MDS). Esto es, parte de la brecha es resultado que las mujeres, en promedio, trabajan menos horas que los hombres.

 

  1. Brecha por decil de ingresos

Tal como se señaló anteriormente, la brecha del ingreso por hora de la ocupación principal entre hombres y mujeres se reduce al considerar el hecho que las mujeres trabajan, en promedio, menos horas que los hombres. Esto no necesariamente implica que las brechas desaparezcan. Sin embargo, ¿dónde están estas brechas?

De acuerdo a lo que se muestra en la siguiente tabla, la brecha salarial (ingreso ocupación principal por hora) entre hombre y mujer es más acentuada para mujeres de los deciles más ricos. De hecho, las mujeres del primer decil tienen un ingreso por hora 2% superior que el de los hombres. Por el contrario, en el caso del décimo decil (el más rico), el ingreso de las mujeres por hora en su ocupación principal es 27% inferior que el de los hombres.

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  1. El desafío de la participación laboral

Lo anterior no significa que no existan desafíos de género en el mercado laboral nacional. El más relevante es el de participación laboral. Para las mujeres de 15 años o más, la participación laboral alcanzó, según CASEN 2013, a 45,5% versus 70,7% de los hombres de igual edad. Se ve que tanto para hombres como mujeres, la participación laboral es inferior en los deciles de ingreso más pobres. Lo interesante es que la razón entre participación laboral de los hombres versus la de las mujeres tiende a decrecer al aumentar el nivel de ingreso, lo cual implica que la brecha de participación laboral es mayor para las mujeres más pobres.

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  1. En conclusión:

Siendo el empleo la principal herramienta para salir de la pobreza, parece relevante realizar diagnósticos adecuados sobre cuáles son los principales desafíos que enfrenta nuestro mercado laboral. La brecha salarial entre hombres y mujeres existe, pero parece haber un componente más bien cultural que de discriminación detrás de ella. El análisis de género nos lleva más bien a concluir que el principal desafío está en derribar las barreras que existen detrás de la baja participación laboral de la mujer, que por sobre todo afecta a aquellas que integran un hogar de los deciles más bajos de ingreso.