El rol de Enap en la generación eléctrica

 

Susana_Jimenez S.Resulta difícil de entender que la defensa para la incursión de Enap en la generación eléctrica se fundamente en la insuficiencia de proyectos.

El diagnóstico generalizado indicaba que el problema no era la falta de un actor estatal, sino las trabas para sacar adelante proyectos energéticos privados. Sobran además argumentos para oponerse a la participación de Enap en el sector eléctrico.

Primero, Enap no tiene experiencia en el rubro, pues solo ha participado de una central de cogeneración que opera su socio. Segundo, no se advierte ventaja alguna de la participación de la estatal, salvo que estemos pensando en favorecer los proyectos donde ésta participa, lo cual suena poco competitivo. Tercero, no es evidente que la incursión de Enap en nuevos proyectos finalmente se limite a una participación minoritaria, puesto que en este momento el guarismo “inferior al 50%” está eliminado del proyecto de ley. Cuarto, no es clara la oportunidad de la medida, puesto que Enap tiene una estructura de capital que sería insostenible para cualquier empresa del sector privado, lo que evidencia su pobre desempeño. Quinto, se mantiene la deuda pendiente de mejorar el gobierno corporativo de ENAP, lo que al menos en parte ayudaría a reducir el riesgo de una gestión inadecuada de la estatal. En síntesis, ampliar el giro de Enap es una mala idea, siendo más importante para el desarrollo energético del país actuar sobre lo que de verdad está fallando y que no es otra cosa que el funcionamiento de las instituciones del Estado.

Carta de Susana Jiménez, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-