PLAN DE CONCESIONES 2014-2018

Hoy se dio a conocer el Plan de Concesiones de Obras Públicas 2014-2018, anunciándose una cartera de proyectos por cerca de US$ 10 mil millones. Junto con darle continuidad a proyectos relevantes del Plan de Concesiones 2010-2014 del gobierno anterior (por ejemplo, Américo Vespucio Oriente o extensión del Aeropuerto Merino Benitez) y confirmando el que se da un pié atrás en otros (algunos proyectos de hospitales concesionados), se incluyen proyectos que en el pasado han sido controversiales desde la perspectiva de su rentabilidad  social (y del nivel de subsidios requeridos para hacerlos viables) como Costanera Central o ciertas iniciativas regionales las que deberán entonces ser evaluados con detenimiento.

"En todo caso, se trata de una buena señal en un escenario en que el modelo de concesiones en algunos ámbitos ha sufrido cuestionamientos desde la actual administración, como es el caso del sector salud", explica José Francisco García, Coordinador de Políticas Públicas de LyD.

Construir sobre la experiencia avanzada en más de dos décadas es positivo. Para García, la actual administración debiera no sólo dar continuidad a la cartera de proyectos heredada del plan anterior, sino también avanzar sobre las mejoras que quedaron en ámbitos micro: la optimización de los contratos existentes (al que se incorporaron condiciones de servicio), mayores elementos de transparencia y competencia en los procesos de modificación de los contratos existentes en la incorporación de nuevas obras, mayores exigencias respecto de la aplicación de condiciones financieras, entre otros. Todo lo anterior, no sólo con beneficio al interés fiscal, sino acorde a los estándares de usuarios cada vez más exigentes.

"Rescatando así los lineamientos centrales anunciados del Plan de Concesiones, es de esperar que se materialicen aspectos que típicamente quedan de lado, por ejemplo, la modernización de los procesos licitatorios o la consideración de criterios de libre competencia en las bases de licitación para evitar situaciones de abuso en los servicios complementarios", señala García. La infraestructura carcelaria sigue siendo un problema mayor, y en donde avanzar hacia un Programa 2 de concesiones parece lejano.

Asimismo, es necesario repensar el esquema de incentivos y procesos respecto de las iniciativas privadas, que a comienzos de la década pasada tuvieron un gran auge y luego decayeron notoriamente. Finalmente, el Coordinador de Políticas Públicas señala que buena parte de las energías deberán centrarse en las denominadas "concesiones de segunda generación", esto es, en la denominada infraestructura social, siendo ahora clave poner mayor énfasis en la innovación, y ampliar el modelo de concesiones hacia los servicios y las necesidades de las personas que exigen hoy día una mejor calidad de vida, considerando nuevas áreas como parques, estadios, transporte, recreación, etc.