LAS RENTABILIDADES DE LOS FONDOS ADMINISTRADOS POR LAS AFP SE ENCUENTRAN POR SOBRE EL PROMEDIO OCDE

A lo largo del tiempo, los mercados financieros muestran momentos de mayor volatilidad e incertidumbre, lo que afecta las rentabilidades de los instrumentos financieros. En los últimos años, la pandemia, los elevados niveles de inflación a nivel global y las mayores tasas de interés, se tradujeron en una mayor volatilidad financiera.

En este sentido, los fondos de pensiones cuyos recursos son invertidos a nivel local como internacional, no son ajenos a los vaivenes de los mercados financieros.

Por ejemplo, de acuerdo a cifras de la OCDE[1], en 2022 los fondos de pensiones de un conjunto de países miembros sufrieron importantes pérdidas, como consecuencia de los altos niveles de inflación y las elevadas tasas de interés que afectaron la economía global.

Las rentabilidades reales fueron negativas en todos los países de la OCDE, aunque con importantes diferencias entre países. Mientras Chile, se encuentra entre los países que registraron pérdidas menos severas (con un 8,6% real), otros países como Reino Unido, Holanda y Polonia, sufrieron rentabilidades negativas reales en torno a 27%. Es decir, los fondos de pensiones han resistido mejor el comportamiento de los mercados globales de los últimos años.

De hecho, el impacto en el valor de estos fondos pudo ser incluso mayor, si no fuese porque fueron compensadas por las rentabilidades positivas acumuladas de años anteriores. En efecto, el 79% de los países  alcanzó rentabilidades reales positivas en los últimos 20 años, dentro de los cuales se encuentra Chile, con una rentabilidad real de 3,1%, valor que se ubica por sobre el promedio de este grupo de países.

La siguiente tabla muestra las rentabilidades alcanzadas por los fondos de pensiones los últimos 5,10,15 y 20 años, de acuerdo a datos de la Superintendencia de Pensiones. Los fondos con rentabilidades más altas son aquellos que toman más riesgo al invertir (Fondos A y B). Los datos muestran que todos los multifondos muestran rentabilidades decrecientes en el tiempo.

Las rentabilidades han ido disminuyendo como respuesta a factores estructurales, como también como respuesta a acontecimientos puntuales que afectan los mercados, como crisis financieras. Por ejemplo, en la crisis de 2008 todos los fondos tuvieron rentabilidades reales negativas, las que se ubicaron entre -0,9% en el fondo E (más conservador) a -40% en el fondo A (más riesgoso). Más recientemente, en 2021, los fondos más riesgosos mostraron rendimientos positivos mientras que los más conservadores disminuyeron, debido a factores locales. En efecto, los fondos D y E registraron caídas significativas, como consecuencia del impacto que tuvo en los instrumentos de renta fija loca el alza de la tasa de interés local a partir del tercer trimestre de 2020 y que se agudizó hasta octubre 2021.

Finalmente, en lo que va de 2024, la rentabilidad de los fondos A, B y C ha sido positiva y se ubica en 8%, 5,9% y 2,71% respectivamente, mientras que los fondos más conservadores D y E han mostrado pérdidas de -0,64% y -1,76%, respectivamente.

Para proteger los ahorros de quienes están próximos a pensionarse de estas caídas de los fondos, desde abril de 2020, una norma de carácter general permite a quienes iniciaron su trámite de pensión, transferir sus ahorros previsionales hacia una cuenta corriente. Si bien esta medida favorece solo a quienes están tramitando su pensión, es una alternativa para asegurarse ante eventuales caídas de los fondos[2].

Por otro lado, es importante entender que la caída de los fondos de pensiones es compensada por el incremento en las tasas de interés, dependiendo del tipo de pensión por la que opte la persona. A modo de ejemplo, un afiliado que durante la caída de los fondos D y E en 2020-2021, tuvo una pérdida de 7,5% de saldo final, con el incremento de la tasa de renta vitalicia[3] de 1,26 pp[4], la pensiones que entregaron las compañías de seguros fue un 5,7% más alta en el caso de hombres y un 10,4% para las mujeres. Es decir, el alza de la tasa de interés con que se pagan las rentas vitalicias más que compensó la caída de los fondos, beneficiando a todos quienes se pensionaron.

En el caso del retiro programado, el incremento de la tasa de interés[5] logró compensar en menor magnitud el monto de las pensiones en el caso de afiliado mujer, donde la pensión aumentó 1,8%, mientras que para los hombres el monto de la pensión disminuyó en 0,5%. Cabe recordar que más del 80% de los pensionados por retiro programado recibe PGU[6], por lo que este beneficio -que no fluctúa por las tasas de interés- mitiga este efecto.

¿Cómo mitigar el efecto de las rentabilidades negativas en los fondos de pensiones?

 Ahora bien, cuando las personas se pensionan en la modalidad de retiro programado, el monto de su pensión se calcula cada año según la esperanza de vida de la persona y el saldo que tiene en su cuenta de ahorro individual. Los recursos se siguen invirtiendo por la administradora en fondos menos riesgosos (C, D y E) y generando rentabilidad. Sin embargo, el problema que tiene esta modalidad de pensión es que el monto de la pensión no es fijo y disminuye con el tiempo (porque cada año son recalculadas en función de la expectativa de vida que tienen ese año, la que es mayor que el año anterior), lo que es una desventaja frente a la renta vitalicia, por cuanto esta última entrega un monto fijo de pensión en UF.

En el caso del retiro programado, 595.449 pensionados que agotaron el saldo de sus cuentas de AFP, los que son mayoritariamente mujeres. De estos, el 75% tendrá como único ingreso en la vejez la PGU u otro beneficio solidario.

Frente al problema de disminución del monto del retiro programado, surge la pregunta de por qué las personas optan por esta modalidad. La respuesta radica en que, para acceder a renta vitalicia, la regulación obliga a que el afiliado pueda contratar una renta vitalicia que sea igual o mayor a 3UF, y la gran mayoría no logra cumplir este requisito. De acuerdo a Benavides (2022)[7] entre julio 2021 y junio 2022, el 64% de los nuevos pensionados no pudo contratar una renta vitalicia bajo esas condiciones. En este sentido, reducir el requisito a 2 UF permitiría que más personas pudiesen acceder a una renta vitalicia. Esto último, fue incorporado por el Ejecutivo recientemente a la Reforma de Pensiones durante su tramitación en el Senado.

El gobierno también estaría incorporando una nueva modalidad de pensión, denominada retiro programado con seguro de cola grupal (o retiro programado colectivo) que operaría como un seguro de longevidad, con el costo adicional que eso significa, pero solo para quienes optan por ese tipo de pensión. No se ha presentado más detalle al respecto, pero, surge la duda si es necesario introducir esta nueva modalidad si se está disminuyendo a 2 UF el requisito para acceder a una renta vitalicia.

Si bien es atendible la necesidad de proteger los ahorros de quienes están próximos a pensionarse, es necesario no perder el foco en que los fondos de pensiones tienen como objetivo financiar pensiones por lo que es necesario buscar maximizar la rentabilidad de los fondos en función del perfil de riesgo de la persona según su edad.

¿Cómo maximizar el impacto de las rentabilidades de largo plazo en las pensiones?

 En primer lugar, las personas más jóvenes no deben tener sus ahorros en los fondos más conservadores, sino que más bien deben estar en fondos de riesgo más elevado.  Cifras de la Superintendencia de Pensiones muestran que los trabajadores más jóvenes se concentran en los fondos más riesgosos, mayoritariamente en el Fondo B, que concentra el 64% de todos los trabajadores menores de 40 años. En el Fondo C se encuentran mayoritariamente trabajadores entre los 35 y 60 años, mientras que en el D hay mayoritariamente afiliados entre los 50 y 65 años. Finalmente, respecto del Fondo E, llama la atención que no se ve una concentración en los afiliados de mayor edad, sino que más bien se ve una dispersión, donde el 60% tiene hasta 45 años, lo que deja a un número importante de personas percibiendo en sus ahorros rentabilidades menores de las que podrían estar recibiendo si estuviesen en un fondo de mayor riesgo.

El aumento de los límites de inversión en activos alternativos con gradualidad, también tendría un efecto positivo en los fondos de pensiones. De acuerdo a cifras de la SUPEN, las rentabilidades reales de las inversiones en activos alternativos extranjeros han rentado en promedio 2,4 veces las de los fondos de pensiones. Es decir, mientras un fondo conservador alcanzó rentabilidades de 3,1% en 10 años, los activos alternativos rentaron 7,3%. Esto requiere un cambio normativo y no la tramitación de una ley, lo que hace más rápida su implementación. En septiembre de 2023, la SUPEN ofició al Banco Central solicitando aumentar los límites y está a la espera de la respuesta del ente emisor. Sin embargo, se requiere evaluar su efecto en el funcionamiento de sistema financiero en su conjunto, minimizando potenciales disrupciones que pudiesen ocurrir debido a los ajustes de cartera en los fondos de pensiones.

Los fondos generacionales también son una medida que permite suavizar el riesgo y permitir mayores rentabilidades, pues asignan el nivel de riesgo de las inversiones automáticamente a lo largo de la vida laboral, de tal manera de que la persona parte con niveles de riesgo más altos y termina con un riesgo más bajo cuando está cerca a pensionarse. Al ser automática la asignación, las personas no pueden cambiarse de fondo si quieren optar por un nivel de riesgo más alto o más bajo, como si ocurre con los multifondos.  De esta manera, los cambios de cartera de inversión ocurren de forma suavizada a lo largo del ciclo de vida de la persona y permiten capturar de mejor manera la rentabilidad de largo plazo, dejando de lado el enfoque de corto plazo. Si se consideran los impactos en los ahorros que provocan los cambios de portfolio[8], especialmente los masivos, es razonable avanzar en esta dirección. Una alternativa es incluir un fondo generacional en el sistema de pensiones vigente que opere por defecto (como Reino Unido, Suecia y Estados Unidos) pero con opción de que las personas que quieran se queden en el esquema de multifondos[9]. Por ejemplo, en Estados Unidos, de acuerdo al plan de retiro que tienen las personas pueden enfrentarse a un fondo generacional como la única opción o pueden elegir entre más opciones[10]. En la Cámara de Diputados fue aprobado el reemplazo del sistema de multifondos por fondos generacionales.

 Con todo, los datos muestran que los fondos de pensiones han sufrido las consecuencias de la volatilidad de los mercados, como respuesta a crisis financieras, eventos bélicos, pandemia, por nombrar algunos. Sin embargo, en el largo plazo, han mostrado niveles de rentabilidad más que aceptables (considerando el trade off entre nivel de rentabilidad y riesgo) cuando se les compara con otros instrumentos financieros como un fondo mutuo, que podría alcanzar una rentabilidad real de entre 3-4% en el largo plazo.

Fundamental es también ahorrar más y desde edades más tempranas, de tal manera que los fondos puedan recuperar sus eventuales pérdidas en un horizonte de largo plazo. Sin embargo, sea cual sea la estrategia que se adopte, los ahorros siempre estarán expuestos a las fluctuaciones del mercado y lo que se debe buscar es la estrategia optima que permita la mejor combinación de riesgo y rentabilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] https://www.spensiones.cl/portal/institucional/594/articles-15623_recurso_1.pdf

[2] Esto es, ampliar las opciones para los afiliados y no sustituir los multifondos como propone la reforma de pensiones del gobierno.

[3] Planes de retiro (denominados 401(k)) de contribución definida entregados por los empleadores.

[4] https://www.df.cl/mercados/pensiones/las-8-recomendaciones-para-mejorar-la-reforma-previsional-segun-la

[5] Según cifra de la Superintendencia de Pensiones, hasta agosto de 2021, un 15% de las personas con pensión en trámite optó por esa alternativa.

[6] tasa de rentabilidad que ofrecen las compañías de seguros de vida.

[7] De 1,69% a 2,95%.

[8] Corresponde a la tasa de interés técnica del retiro programado (TITRP),

[9] Del total de pensionados por renta vitalicia, el 58% recibe PGU. En retiro programado y renta vitalicia, se considera el aporte previsional solidario de invalidez, que es un aporte equivalente al monto restante entre la pensión de invalidez que recibe la persona y el monto de la PGU.

[10] Pension Markets in Focus 2023 (OCDE).

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