El 9 de noviembre, Día Mundial de la Libertad, se conmemoran los 25 años de la caída del muro de Berlín. Frontera artificial levantada en 1961 por el régimen comunista de la autodenominada República Democrática Alemana (RDA) para evitar la huida de los berlineses del este a la Alemania capitalista.
La división de Europa, tuvo como consecuencia la evolución de las sociedades que estaban de uno u otro lado del muro de forma diferente. Aquellas del occidente se beneficiaron de economías capitalistas, con crecimiento económico y consolidación de sus democracias. Por contraparte, los que se encontraban en la parte oriental, bajo regímenes comunistas con economías centralizadas, atropello de libertades y la transgresión de derechos fundamentales, experimentaron años de retraso. En sus 28 años de existencia, el Muro fue testigo de más de 5.000 intentos de fuga, que costaron la vida a centenares de personas.
Cuando se produjo la caída del Muro de la Vergüenza en 1989, por la presión de las democracias occidentales, las ansias de libertades políticas y sociales de los pueblos bajo ese sistema totalitario, y una economía decadente, fueron una lápida para el utópico sueño marxista.
Este documento "Columnas por la Libertad: Muros por derribar" que agrupa a influyentes académicos e intelectuales que se han destacado en su defensa por las ideas de una sociedad libre, nos invita a reflexionar sobre los muros que faltan por derribar en América Latina. Siendo un llamado para renovar y fortalecer nuestro compromiso con la promoción de la libertad, la democracia y la paz.
