21 de diciembre de 2016

La Renta Fija no es Fija

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En el contexto del amplio debate respecto a nuestro sistema de pensiones, y cómo mejorarlo, ha existido bastante desinformación. Sin duda un problema para la legitimidad, pero también para el funcionamiento de un sistema que requiere que el afiliado tome ciertas decisiones.

Una muestra de lo anterior es que recurrentemente surgen voces sorprendidas o alarmadas cuando los multifondos menos riesgosos (E y D), que tienen un mayor componente de lo que llamamos renta fija, muestran pérdidas en periodos cortos.

Queremos ayudarlos a entender por qué es normal y esperable que los fondos menos riesgosos presenten fluctuaciones e incluso perdidas en periodos breves. No así en periodos de tiempo más largos, que es la forma en que debe evaluarse un instrumento de ahorro para la vejez.

Los Multifondos y las AFP

Todos quienes ahorramos para nuestra vejez en el sistema de capitalización individual somos dueños de nuestros fondos (que además son inembargables) los cuales son administrados por alguna de las seis Administradoras de Pensiones (AFP) que actualmente existen.

Además de seleccionar una administradora (o si se está ingresando por primera vez al mercado laboral ser asignado a la de menor comisión) cada persona tiene desde 2012 el derecho a elegir –con ciertas restricciones etarias-  en cuál de los cinco Multifondos desea que se ubique su dinero.

Estos van desde el A que sería el más riesgoso, y de mayor rentabilidad esperada, hasta el E que sería el más conservador pero de menor rentabilidad esperada, pasando por los fondos B, C y D que serían opciones intermedias. Originalmente, previo a la creación de los Multifondos solo existía lo que hoy conocemos como el Fondo C, es decir una opción intermedia. La existencia de diferentes opciones para diferentes edades y perfiles de ahorrantes permite un mejor manejo a lo largo del ciclo de vida, pero también requiere de un mayor conocimiento del ahorrante.

Cuando hablamos de que el Fondo A es el más riesgoso, y el E el menos, nos referimos a que en general la volatilidad de la rentabilidad que se espera obtenga el fondo A es mayor a la del E. De lo anterior, y como la volatilidad es en general algo indeseado  a la hora de ahorrar e invertir, es que de la mano de este mayor riesgo venga un mayor retorno. Si no fuera así el fondo A sería simplemente menos atractivo.

En concreto, este mayor retorno esperado –y mayor volatilidad o riesgo- del fondo A se logra a través de una mayor composición accionaria (y de fondos mutuos), lo que en general llamamos renta variable;  mientras que el menor riesgo –y menor retorno-  del Fondo E se logra a través de una mayor composición de bonos (estatales y privados) y depósitos a plazo, lo que en general denominamos renta fija.

Renta Fija

Ahora, el nombre renta fija no quiere decir que los instrumentos en que el Fondo E esté invertido estén exentos de volatilidad o cuya rentabilidad sea fija. Este nombre se utiliza para referirse a una familia de instrumentos, como -por ejemplo-  los bonos, que prometen a quien lo compra una serie de pagos futuros con menor riesgo (volatilidad), y como contraparte, menor rentabilidad de largo plazo.

El precio de un instrumento financiero que promete pagos futuros (como el bono) dependerá de cuanto es el valor presente de los pagos futuros prometidos, los que a su vez dependen de las tasas de interés relevantes (que no son más que el precio del dinero en el tiempo) y del spread por riesgo del emisor, ninguno de los cuales son fijos.

Así, el precio al que se transan los pagos futuros (que un bono promete) dependerá de las tasas de interés, mientras más alta sean estas, menor será el precio del bono, y -al contrario- mientras más bajas las tasas, mayor será el precio del mismo bono. Esto pues el valor presente de flujos de dinero a recibirse mañana decrece cuando las tasas suben, el costo oportunidad de tener el dinero hoy es mayor.

De esta forma, sólo para quien planea quedarse con el bono hasta el final de la vida del mismo sería entonces la renta fija realmente fija, lo que no quiere decir que a la larga, sea más seguro invertir en renta fija que- por ejemplo- en acciones.

Corto v/s Largo Plazo

Cuando se piensa en ahorrar para la vejez lo esencial es tener en cuenta la rentabilidad que puede obtenerse en el largo plazo. El Cuadro N°1 muestra que si bien el Fondo E presentó en noviembre una rentabilidad negativa respecto al mes anterior,  al mirar lo acumulado en el año, respecto a igual mes de 2015 y/o el promedio anual desde que existen los Multifondos, se aprecia que ha tenido un buen desempeño. Por su parte, el Fondo A ha tenido un mejor desempeño respecto al mes anterior, pero en general un mal año, lo que no quita que como es de esperarse, desde su creación tenga una mayor rentabilidad que el Fondo E dada su mayor riesgo.

Mirando el Gráfico N° 2 se aprecia que si bien la volatilidad de los retornos mensuales del Fondo E es menor que la del Fondo A, ésta dista de ser inexistente, periodos marcados de caídas y recuperaciones siempre han existido (destacados en círculos).

¿Pero qué explica el pobre desempeño reciente del Fondo E?

Un alza en las tasas de interés largas de las economías desarrolladas, y también de los emergentes, ha impactado el valor de este tipo de instrumentos. De la mano de lo anterior, se ha observado una migración de capitales desde el mundo emergente (en renta fija) hacia el mundo desarrollado (en renta variable).

Durante los últimos meses ha habido una importante migración de afiliados de la AFP hacia fondos más conservadores, como el Fondo E, lo que ha obligado a que los administradores ajusten su cartera.  Cerca de US$ 11.000 millones han ingresado al Fondo E en lo que va del año, lo que significó que el tamaño de éste aumentara en 64%. De acuerdo al último IEF del Banco Central: “Este contexto de alta participación en bonos soberanos locales, que además son de mayor madurez, exacerbaría las pérdidas de valor de fondos de renta fija ante alzas en las tasas de interés de largo plazo”.

Se debe ser muy cuidadoso antes de escuchar a quienes aseguran ganancias de corto plazo con movimientos entre Multifondos, las mejores decisiones son aquellas que se toman con horizontes largos de inversión en mente y considerando el ciclo de vida de cada persona. No porque el Fondo E tenga instrumento de renta fija debe pensarse que está completamente exento de volatilidad, especialmente cuando las tasas de interés empiezan a cambiar, lo que no quita que en periodos largos sea efectivamente menos volátil que el resto de los Multifondos.