9 de marzo de 2018

APEC Chile 2019 y el TPP-11

En el plano internacional, vivimos y se aproximan eventos muy positivos y trascendentes para Chile, situados en el escenario de Asia Pacífico, que es necesario dar a conocer y aprovechar efectivamente.

La designación de Chile como sede de APEC-Chile 2019 es, en cierto modo, un reconocimiento de la exitosa ejecutoría de Chile en el plano global y regional en los últimos veinte años. Implica, por una parte, un reconocimiento de la comunidad regional de Asia Pacífico al esfuerzo plenamente exitoso de Chile para interactuar en los planos políticos y económicos a nivel mundial y regional de Asia Pacífico, que tienen como corolario la robusta e intensa integración efectiva que Chile ha logrado a nivel institucional y económico, en el escenario mundial y de la Cuenca del Pacífico. APEC-Chile 2019 permite a la economía chilena mostrarse en primer plano en Asia Pacífico durante un año completo.

Chile, con liderazgo y acierto visionario, ha logrado insertarse con notable vigor en la economía mundial y aún con más fuerza en la dinámica economía de Asia Pacífico, logrando notables beneficios económicos y sociales que habría sido imposible imaginar, y menos obtener concretamente, si la economía chilena hubiera permanecido cerrada al comercio e inversión, como es el caso de otras economías latinoamericanas, que siendo generosamente dotadas de recursos, se desenvuelven hoy día en una lamentable situación de graves desequilibrios macroeconómicos, nulo crecimiento y creciente pobreza.

Chile ya obtuvo una ventaja notable con su apertura económica internacional; su política comercial y de mercado homóloga a las de Asia Pacífico y sus sólidas políticas públicas y de desarrollo institucional, que le permitieron captar los beneficios económicos de integrarse fluida y oportunamente a la economía global y especialmente a la Región del Asia Pacífico.

Los beneficios destacados de la vinculación e integración con Asia Pacífico son: acceso a exportaciones e importaciones, a mercados de capitales, a inversión, internacionalización de empresas y pymes, corrientes de tecnología y buenas prácticas empresariales, joint ventures y cadenas de valor, etc.

Chile está en óptima posición para seguir beneficiándose de la apertura de su economía y de la vinculación e integración económica con Asia Pacífico si acentúa las políticas públicas de alta calidad.

  • Chile tiene una alta clasificación de riesgo A+, que le da una especial ventaja competitiva.
  • La economía chilena es equilibrada y posee una institucionalidad eficaz, reconocida y respetada internacionalmente.
  • Los sectores empresarial y financiero chilenos están consolidados internamente y tienen capacidad de liderazgo internacional para abordar nuevos mercados y desenvolverse con eficacia en el escenario internacional, ya sea individualmente o en conjunto con el sector público, en específicas acciones público privadas.
  • Chile tiene ya una de las más amplias redes de acuerdos comerciales, muchos de los cuales han sido pioneros: China y Alianza del Pacífico.
  • La Alianza del Pacífico es un poderoso atractivo, e interesante y exitoso instrumento de integración con Asia Pacífico, que nos permite ampliar la escala de negocios frente a la elevada dimensión económica de Asia.

APEC-Chile 2019 y el Acuerdo Transpacífico TPP-11, firmado ayer 8 de marzo en Chile, se refuerzan mutuamente y brindan una oportunidad única para fortalecer la prestigiosa imagen económica y financiera de Chile en la Cuenca del Pacífico, en un momento en que la economía chilena requiere con urgencia iniciar un nuevo ciclo de revisión de sus políticas públicas y de atracción de inversiones y de expansión económica.

Las tareas futuras, en lo inmediato, en cuanto a APEC-Chile 2019 y TPP-11, son: realizar los esfuerzos oportunos para lograr, una vez más, destacar a Chile, con responsabilidad, en la organización de un brillante año APEC 2019, con un esfuerzo privado inclusivo, que también requiere el complemento de acciones público privadas, significativas, como señal e imagen de cohesión.

En segundo término y muy relacionado con lo anterior, debemos como país, en cierto modo líder del TPP-11 firmado en Santiago y al que se le dio un empuje de partida el año anterior en Viña del Mar, aprobarlo con rapidez y eficiencia, porque así se fortalecería el liderazgo de Chile en la Región y destacaría el compromiso de Chile en el año APEC-Chile 2019.

El TPP-II es un instrumento multilateral poderoso para avanzar en la integración comercial, económica y financiera de la Cuenca del Pacífico. Tiene un potencial superior a los tratados bilaterales de libre comercio que lo han precedido, es más moderno y de un mayor nivel de amplitud y exigencia. En cierto modo, inicia una era de tratados comerciales cualitativamente de mayor nivel en el ámbito del comercio mundial y acelera el paso hacia la integración económica y financiera de la Región, que tiene como meta el Tratado de Libre Comercio de Asia Pacífico (FTAAP).

 

Columna de Francisco Garcés, Director del Centro de Economía Internacional de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-