2 de enero de 2018

Tras la resolución en el caso Luchsinger Mackay

El 4 de enero de 2013, el matrimonio compuesto por Werner Luchsinger y Vivianne Mackay fue quemado vivo mientras dormía al interior de su hogar en el fundo Granja Lumahue de Vilcún. El caso Luchsinger Mackay es uno de los hechos más violentos ocurridos en la zona de La Araucanía ha concitado gran interés de la población que habita la zona y de los medios de comunicación.

Existe un condenado -a 18 años de presidio efectivo- por este caso, Celestino Córdova, que fue declarado culpable del delito de incendio con resultado de muerte por su participación en el atentado, pero la corte descartó la intencionalidad terrorista del acontecimiento en dicho juicio. La investigación no terminó ahí, luego de una declaración hecha por José Peralino en octubre de 2015, se abrió otra arista de nuevos involucrados en el caso. Así en marzo de 2016 el gobierno interpuso una querella terrorista en contra de 11 comuneros que presuntamente habrían participado de los hechos. Luego de un año y medio de investigación, el Tribunal Oral de Temuco absolvió a los 11 imputados por considerar que las pruebas y las declaraciones de los testigos no eran suficientes  para demostrar el doble dolo necesario para un juicio de carácter terrorista, por lo que todo el juicio se desestimó.

La absolución motivó la presentación de tres recursos de nulidad. Éstos fueron interpuestos por la familia, el Ministerio Público y la Intendencia. El 29 de diciembre se conoció la resolución de la Corte de Apelaciones que acogió el recurso de nulidad que deja sin efecto la sentencia anterior.

¿Qué sucederá ahora?

En primer lugar, la acción judicial se retrotrae hasta la etapa de juicio, vale decir, es preciso repetir la audiencia correspondiente en que se rendirá la prueba y se expondrán las alegaciones de los intervinientes, debiendo este nuevo tribunal, constituido por jueces distintos a los que participaron del juicio anulado, dictar una nueva sentencia definitiva.

A continuación se debe fijar una fecha para el nuevo juicio, el cual será dentro de 60 días aproximadamente, y será realizado por magistrados que no hayan participado del primer dictamen.

Dentro de los primeros días y si los querellantes así lo requieren, se puede pedir revisar las medidas cautelares de los acusados, puesto que el retraer el juicio no genera que los imputados vuelvan a las medidas cautelares que tenían con anterioridad al día del juicio en que se les absolvió. Si esto sucediera se debe hacer una audiencia de revisión de éstas, donde se adjudicarán si así se determinase las nuevas restricciones que tendrán los imputados.

Para marzo se espera que el fallo sea más robusto en relación a las pruebas. En este sentido, será muy importante la reevaluación de las pruebas y que éstas se hagan conforme a las reglas de valoración que exige la justicia. En la resolución sobre la nulidad del juicio se mencionó: “la existencia de múltiples, graves y determinantes vulneraciones, infracciones y vicios a las reglas en la valoración de las pruebas”. Finalmente, se espera que el nuevo juicio sea imparcial y que quienes deban ser penados realmente lo sean conforme a derecho, para que un hecho tan grave como quemar vivo a un matrimonio, no quede impune.