10 de octubre de 2017

Juan Andrés Fontaine en DF: “Los ingresos estructurales están sobreestimados y no son coherentes con el crecimiento potencial de 2,6%”

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Hace un poco más de una semana el gobierno presentó al país el proyecto de ley de Presupuestos 2018, que sorprendió a todos los analistas al incorporar un aumento de 3,9% del gasto público.

Una cifra que generó varias inquietudes en Juan Andrés Fontaine. El Consejero de Libertad y Desarrollo (LyD) asegura que los ingresos estructurales -que crecerán 5% el próximo año, según Hacienda- están “sobreestimados” y que no son coherentes con el vigente crecimiento potencial de 2,6%.

El también coordinador del equipo económico de la candidatura de Sebastián Piñera muestra su rechazo a las prioridades del erario y recalca que el cuadro fiscal propuesto por el Ejecutivo no cambia los planes del comando de rebajar la carga impositiva a las empresas, en caso de volver a La Moneda en marzo. A juicio del exministro de Economía, el 3,9% de alza de gasto “refleja el intento de hacer cuadrar las prioridades políticas de este gobierno, que son de muy alto costo fiscal, con dejar algún margen de maniobra al próximo gobierno y reducir el déficit estructural en 0,25 puntos del PIB”.

Pero, advierte, “cuadrar eso, con una economía que crece muy poco y con un PIB potencial de apenas 2,6%, es sumamente difícil”.

– ¿Qué cifra habría sido más coherente con este escenario? 

– No tenemos plena información. En eso tiene razón el ministro Eyzaguirre cuando objeta que las estimaciones de los analistas no cuentan con todos los datos. Eso mismo revela una falta de transparencia en cómo se hacen los cálculos que me parece extremadamente preocupante, falta una explicación mucho más detallada respecto a en qué argumentos fundan este supuesto de que los ingresos estructurales crecerán 5%, que los tributarios 6,6%y los de los contribuyentes no mineros 6,1%.

Los argumentos detrás de estas proyecciones son súper poco claros con la información que se conoce hasta ahora. Entonces, con la información que yo manejo, un crecimiento de 3% -o incluso algo más bajo- me parecía compatible con el objetivo de reducir el déficit estructural. Me parece difícil entender cómo se logra este crecimiento tan fuerte de los ingresos estructurales.

– ¿Están sobreestimados los ingresos de largo plazo del Fisco?

– En la estimación de ingresos estructurales de este año, Dipres reconoce que utilizó como ingreso estructural el impuesto sustitutivo del FUT, que recaudó $ 800.000 millones, que equivalen a 0,4% del PIB. Este mecanismo le significa al Fisco pan para hoy y hambre para mañana porque no hay a futuro pagos de Global Complementario sobre el retiro de esos recursos. Este mecanismo es por una sola vez y Hacienda lo consideró como ingreso permanente.

Entonces, los ingresos estructurales del 2017 y los de 2018 están sobreestimados y, en consecuencia, el déficit estructural que se calcula para esos años está subestimado. 

Hubiera esperado que este tema haya sido discutido por el Consejo Fiscal, me gustaría que se pronunciara ya que su propósito es colaborar con el gobierno y el Congreso para auditar la metodología que se utiliza para los ingresos estructurales.

Los demás supuestos que se utilizan para los ingresos estructurales también son discutibles, como el aumento en la recaudación a la renta de las empresas no mineras (9%) y el IVA (5,4%), números que son difíciles de conciliar con una economía que crece 3% y un gasto agregado que crece 4%. Ahí también hay un exceso de entusiasmo en los supuestos.

– Pero también hay un efecto por la reforma tributaria, que entra en régimen en 2018…

– Pero cuidado, porque la estimación original de la última cuota de la reforma incorporaba un monto muy importante de recaudación asociada a la entrada en vigencia del sistema de renta atribuida. Pero después del ajuste legal, la renta atribuida quedó solo para empresas con socios personas naturales, lo que reduce mucho el universo y hace poco probable que exista la alta recaudación que incluía el informe
financiero del proyecto del 2014.

– ¿Hacienda y Dipres están escondiendo mucho la pelota?

– Más allá de eso, quiero recalcar que los supuestos de PIB potencial y precio del cobre de largo plazo son conservadores. Pero yo no creo que sea creíble que en una economía con un PIB potencial de 2,6% los ingresos estructurales crezcan 5%. Ahora, solo el futuro dirá y, efectivamente, podría ser más positivo en términos de crecimiento económico y precio del cobre de lo implícito en el Presupuesto.

Pero en cualquier caso, para llegar a esto se ha utilizado un camino que es perturbador porque sobreestima los ingresos estructurales y le resta credibilidad al cálculo del déficit estructural, algo crucial para la evaluación que haga el mercado de nuestra sostenibilidad fiscal.

– ¿Este Presupuesto evita que se recorte la clasificación de Chile?

– Los niveles de endeudamiento son todavía muy prudentes, a pesar de que la deuda se ha duplicado en el actual gobierno. Todavía estamos a tiempo para rectificar los niveles de endeudamiento, que aún no han llegado a niveles críticos. Tenemos espacio para mantener la clasificación actual. Incluso, si nos manejamos bien hacia adelante podríamos tener nuevamente una perspectiva “positiva” para la clasificación.

– ¿Este Presupuesto deja espacio de maniobra al próximo gobierno?

– Hay amplio espacio para adoptar políticas que aceleren el crecimiento potencial de la economía, con más inversión, más productividad y más participación laboral de mujeres y jóvenes. Eso daría espacio adicional ala política fiscal. No hay que olvidar que se pueden reasignar recursos.

– ¿No es tan dramático el escenario entonces? La misma Dipres reconoció que si se mantenía la meta fiscal de este gobierno, el gasto no podría crecer más de 3% hasta 2021.

– Ayer, el escenario puesto de esa manera es dramático, ya que deja al futuro gobierno con un espacio muy limitado tanto para aumentar el gasto como para aliviar la carga tributaria. Pero ese es un escenario que tiene un PIB potencial muy modesto y gastos comprometidos que son altos y que son susceptibles de ser modificados. Pero soy optimista de que con políticas adecuadas se puede incrementar el crecimiento potencial y dar más espacio a la política fiscal.

– Si usted fuera ministro de Hacienda, ¿estaría cómodo con ejecutar este Presupuesto?

– No, es un diseño cuyas prioridades no me acomodan, como la gratuidad, la reforma previsional y el manejo microeconómico del Estado.

“Todo este escenario es modificable”

– Usted es parte del comando del ex Presidente Piñera. ¿Este escenario fiscal obligará a adecuar las promesas de campaña?

– Se ha estado trabajando en base a proyecciones con pleno conocimiento del Presupuesto 2017. Obviamente, hay que hacer los ajustes del caso, pero no implican alterar las prioridades, simplemente revisar el cómo y los calendarios en función de estas nuevas cifras. Pero todo este escenario es modificable.

– ¿Se insistirá en reducir los impuestos a las empresas?

– No hay cambios respecto a lo que se ha planteado de reducir los impuestos a las empresas, que es el objetivo de hacer que la carga tributaria que afecta a los ahorros de las empresas, que son las utilidades retenidas, converjan al promedio de la OCDE.

Hoy, hemos quedado con tasas de impuestos sobre las utilidades retenidas algo más altas que el promedio OCDE y considerablemente más altas que en países que han hecho el esfuerzo de ganar competitividad reduciendo sus impuestos, como EEUU, Francia y Reino Unido. Ese objetivo sigue plenamente vigente.

– ¿Y la diferencia de recaudación se suplirá con mayor crecimiento?

– El dinero es fungible, hay que verlo en su propio mérito y cuando sea oportuno se informará.

Caída del IPC en septiembre: “Es algo puntual por impacto de baja del dolar”

– ¿Cuánto afecta a la política monetaria el Presupuesto?

– En principio, no afecta mucho y no genera una desviación obvia respecto de lo que se estaba esperando como para alterar lo que el Banco Central está pensando hacer con su política monetaria.

– ¿Hay mayor espacio para estímulo monetario? El IPC de septiembre sorprendió fuertemente al mercado.

– No veo mayor espacio para estímulo monetario. Los agregados monetarios, tanto el Mi como el m2, han crecido muy fuerte este año. Me parece que ya hay una política monetaria expansiva, las tasas de interés de corto plazo están con niveles cercanos a o% en términos reales y son de las más bajas de América Latina. Además, el mundo se está moviendo hacia tasas de interés más altas. Por lo tanto, no me parece que haya un espacio en este momento para una política monetaria más expansiva.

Un factor a mirar aquí es el precio del dólar. Si la divisa cayera muy significativamente, eso podría crear condiciones para que la inflación se fuera muy abajo y eso podría alterar el cuadro. Pero, en este momento, el dólar está fluctuando a un nivel que en términos reales es levemente bajo, pero no hay una gran desviación que pudiese implicar una presión deflacionaria muy fuerte.

– ¿La caída de o,2% de la inflación en septiembre es un hecho puntual?

– Es algo puntual que recoge el impacto por una vez que provocó la caída del dólar en ciertos precios y está por verse si se traducirá en una tendencia permanente a la baja en el IPC.

– En diciembre se reemplaza el cupo de Sebastián Claro en el Banco Central. ¿Le gustaría ser consejero? Suena como favorito. 

– No me pronuncio sobre esas especulaciones. Obviamente, he seguido con mucho interés las labores del Banco Central, pero ese interés puede satisfacerse también desde la posición que tengo ahora, como un observador independiente.

Pugna Hacienda-BC: “La reactivación puede tomar fuerza si las medidas son adecuadas”

Una inusual situación se vivió el jueves pasado en un seminario de la Sofofa y la UDD, donde el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, y el presidente del Banco Central, Mario Marcel, discreparon públicamente sobre la magnitud de la recuperación de la economía, en medio de las “señales primaverales” que ha enfatizado el gobierno.

– ¿Cómo vio esa polémica?

– Yo no veo un choque, veo al ministro de Hacienda celebrando ciertos brotes de reactivación, que indudablemente los hay, y al presidente del Banco Central apuntando que aún no hay un crecimiento sostenido y que para eso ocurra es necesario que las políticas macroeconómicas sean eficientes, lo que no está garantizado aún.

– ¿Con cuál tesis se alinea usted?

– La metáfora climática que ha utilizado profusamente el ministro tiene el equívoco de que a la primavera la sucede con inevitable regularidad el verano, mientras que en una reactivación económica no hay en absoluto una regularidad semejante.

Esta reactivación puede seguir tornando fuerza si las medidas son adecuadas, o puede desbaratarse si las medidas no son adecuadas. En ese sentido apuntaron las declaraciones del presidente del Banco Central.

– ¿Es sano que haya este tipo de debate entre las dos autoridades económicas más importantes del país?

– Yo soy un gran partidario del debate, no me parece en absoluto que sea inconveniente si se mantiene en el terreno de las ideas y los enfoques técnicos, como ha sido en este caso.

Fuente: Diario Financiero.-