20 de julio de 2017

Columna de Carolina Grünwald en Pulso: “Semana de rebajas”

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La semana pasada, la Dirección de Presupuestos (Dipres) dio a conocer la Evaluación de la Gestión Financiera del Sector Público 2016 y la Actualización de Proyecciones para 2017. En ella se dio cuenta de un panorama aún menos auspicioso que el presentado en octubre de 2016. Se mostró una significativa corrección a la baja de la tasa de crecimiento del producto estimada para este año, desde 2,25% a 1,5%. Esto, a la vez que el precio del cobre esperado aumentó en 30 centavos de dólar la libra. La baja de precio del metal ha sido la principal explicación que ha dado el gobierno para el débil desempeño de la economía, sin embargo, resulta contradictorio que, aún aumentando el precio esperado, la proyección de crecimiento se reduzca tanto.

Con el cierre fiscal del 2016 y el cambio de supuestos, se prevé para este año un incremento de los ingresos efectivos de 2,5% real anual. Al tiempo que los gastos totales registrarían un aumento real de 4,0% anual. De esta manera, se estará gastando más de lo que se recauda. No es extraño, por tanto, que continúe profundizándose el déficit fiscal efectivo, el cual llegaría a -3,1% el año 2017.

También durante la semana pasada se hizo realidad la ya anunciada rebaja en la clasificación de riesgo soberano de nuestro país. Standard & Poor´s rebajó la nota desde AA- hacia A+, con una perspectiva estable. Para la modificación de la calificación, se entregaron varios argumentos: el prolongado crecimiento del producto a tasas bajas que ha experimentado nuestra economía, lo que impacta los ingresos fiscales y las crecientes presiones políticas por aumentar el gasto, lo que ha provocado el consecuente incremento de la deuda, que se estima este año alcanzaría 25,7% del PIB. Además, ya se han acumulado varios años con déficit fiscal, el cual pasaría de 2,1% el 2015 a 3,1% el 2017. También  se menciona el bajo precio del cobre y la confianza empresarial, que continúa en rango pesimista, como causa a esta rebaja de nota.

Sin duda, esta rebaja es una muy mala noticia para el país. El lunes pasado, el Ministro de Hacienda había señalado en su presentación que esta situación, prevista hace ya algún tiempo, dependería tanto de la situación fiscal actual, como de la situación futura de responsabilidad fiscal. Planteó, de hecho, que sería bueno que los candidatos a la presidencia dieran a conocer sus programas y proyecciones de equilibrio fiscal para mostrar responsabilidad y dar confianza.

Los hechos hablan por sí solos. Hasta el momento, la única señal clara y evidente es que la propia Dipres ya presentó, en octubre del año pasado, proyecciones hasta el año 2020 que no son auspiciosas. En ellas se muestra nítidamente que no estamos frente a una posición sólida, ya que el presupuesto actual contempla holguras negativas por US$ 1.793 millones para los próximos tres años, cifra que sería aún más alta con la actualización de supuestos que se acaba de realizar. Ello, sin contar que esta estimación de holguras negativas carece de detalles en cuanto a los proyectos de ley que estarían contemplados, lo que podría agravar el panorama en caso que hubiese proyectos no incluidos. Sería útil, por tanto, conocer ese detalle para comprender cabalmente la magnitud del problema.

Lo que resulta indiscutible es que la próxima administración tendrá que ver cómo se las arreglará para cumplir con su programa de gobierno, partiendo desde el primer día con un Estado desfinanciado.

 

Columna de Carolina Grünwald, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en Pulso.-