23 de junio de 2017

Plan Araucanía: Señal insuficiente

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La Presidenta de la República Michelle Bachelet ha dado a conocer en el día de hoy el Plan de Reconocimiento y Desarrollo Araucanía. Este consta de tres pilares fundamentales: políticas de reconocimiento a los pueblos originarios, desarrollo productivo y protección a las víctimas de la violencia.

Respecto de la propuesta resulta pertinente comentar los siguientes aspectos:

  1. No hubo un reconocimiento explicito a la naturaleza terrorista que está detrás de los múltiples episodios de violencia en La Araucanía y sus proximidades. “En este sentido, de poco sirve crear un fondo de reparación a víctimas de la violencia, si no se aborda con voluntad política el control del terrorismo, de manera tal que estas organizaciones sigan operando con total impunidad”, señala Antonia Vinagre, investigadora del Programa Sociedad y Política de LyD.
  2. Hay medidas políticas que no se orientan directamente a la consecución de mayor paz social y progreso en La Araucanía. Las cuotas parlamentarias y el reconocimiento constitucional no tendrán un mayor efecto disuasivo hacia la violencia, por la sencilla razón de que hay grupos que reniegan de la institucionalidad vigente.
  3. Una cuestión que podría ser positiva es la conformación de un catastro de tierras, cuya elaboración dependerá de un Comité Interministerial que conformará una comisión con todos los actores. Esto podría permitir acotar las demandas de reivindicacíon de tierras dentro de un margen, para evitar así la conformación de un “derecho expectaticio” o una demanda sin término. “Sin embargo, esta propuesta sólo será adecuada en la medida que las demandas tengan relación con títulos de merced, y no sean realizadas sólo sobre la base de las meras demandas de tierras sin fundamento legal , por cuanto sabemos, muchas de éstas sólo tienen un fundamento político o instrumental”, dice la investigadora.
  4. Finalmente, los gestos políticos como el pedir perdón por los errores del Estado de Chile o decretar feriado nacional, operan sólo en una dimensión simbólica, cuando la situación en La Araucanía amerita una batería de medidas concretas que rompan con la inercia de violencia, sub-desarrollo y debilitamiento del Estado de Derecho. No es claro que las medidas propuestas sean capaces de romper con esta triada.