16 de Mayo de 2017

Los desafíos a futuro de la distribución eléctrica

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Los cambios tecnológicos que hemos vivido en el último tiempo se han reflejado en todos los sectores económicos, siendo el de la energía eléctrica uno que se ha visto fuertemente impactado y al cual se le están planteando grandes desafíos a futuro para poder adaptarse a las nuevas tendencias y oportunidades que se avecinan.

Esto lo ha entendido la autoridad y gran parte de los actores involucrados en el sector por lo que se ha planteado hacer modificaciones a la regulación de la distribución eléctrica que se adapten a dichos cambios. Esto ha dado lugar a distintas instancias de discusión y trabajo para identificar aspectos que requieren ser revisados, en donde muchas son las ideas que pueden surgir para pensar en cómo regularemos esta importante etapa del proceso de suministro eléctrico.

La distribución eléctrica es el proceso mediante el cual se hace llegar la electricidad a los usuarios finales y, por ende, en éste se debe velar por asegurar la calidad y seguridad en la entrega del servicio. “Además, se debe ir a la vanguardia para permitir la incorporación de nuevas tecnologías y lograr responder al desafío de contar con una red de distribución cada vez más sofisticada y, a su vez, amigable con el medio ambiente”, señala Jorge Lira, investigador del Programa Económico de LyD.

Algunos de los principales aspectos que justifican este proceso de discusión son la eficiencia energética y la generación distribuida (GD) en los cuales se ha experimentado un avance, pero hay ciertos factores del actual modelo de distribución que merecen ser revisados para permitirles un mayor despliegue. “Por ejemplo, mantener una metodología de tarificación volumétrica como la actual desincentiva a las distribuidoras a desarrollar innovaciones para una mayor eficiencia energética. Por otra parte, la generación distribuida ha dado lugar a los “prosumidores”, un nuevo actor en este sector que cumple el doble rol de ser productores de energía eléctrica y consumidores de la misma. Estos retiran energía de las distribuidoras en horarios en los que su demanda es superior a su capacidad de producción, pero además pueden inyectar sus excedentes a la red cuando producen su propia electricidad”, cuenta Jorge Lira. Este proceso, en la medida que alcance una mayor escala complejizará el proceso de distribución por lo que es necesario pensar en una nueva forma de expandir y coordinar este mercado. 

Las innovaciones tecnológicas suceden a un ritmo vertiginoso, lo que nos obliga a repensar este mercado constantemente. Estos factores, dentro de muchos otros, son los que les plantean un gran desafío a las autoridades y a los distintos actores de un sector que es fundamental para nuestra calidad de vida y desarrollo económico, por lo que se le debe prestar especial atención a lo que pueda resultar de estos procesos.

“Esperamos que las modificaciones que se logren consensuar vayan en línea con los principios fundamentales para garantizar precios competitivos y un adecuado desarrollo y calidad en la entrega del servicio“, señala el economista.