21 de abril de 2017

¿Es Canadá el mejor modelo a seguir para mejorar las pensiones?

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En los últimos días, el Ministro de Hacienda señaló que se encuentra analizando al Canadá Pension Plan Investment Board (CPPIB) como modelo a seguir en la búsqueda de una nueva institucionalidad que administre el 5% de nueva cotización previsional que se propone establecer. Esto se anuncia luego que públicamente, y sin mayores argumentos, se señalara que el Gobierno descarta a las AFP para administrar este incremento en la cotización.

El CPPIB es el órgano encargado de invertir los recursos del Canadá Pension Plan (CPP), que se compone por los aportes que realizan los trabajadores y se calcula dependiendo los ingresos anuales que estos perciban, existiendo un mínimo y máximo de “ingresos pensionables”. El propio CPPIB señala que el invertir los activos tiene como foco lograr una tasa máxima de rendimiento, sin tomar riesgos excesivos, y que al hacerlo aplica sus ventajas comparativas —escala, certeza de los activos y el largo horizonte de inversión— para perseguir las mejores oportunidades de inversión en el mundo.

Se ha señalado que una de las ventajas que tendría la adopción de un modelo como este en comparación a las AFP se fundaría en que sus costos administativos serían relativamente bajos. Sin embargo, un documento del Instituto Fraser denominado “Accounting for the True Cost of the Canadá Pension Plan” realizó un análisis respecto de los costos efectivos que tiene el Canadá Pension Plan Investment Board, que desmitifica esa creencia.

El informe señala que esta institucionalidad ha incrementado fuertemente sus costos operacionales en los últimos años, alcanzando para el período 2012-2013 un total de US$ 490 millones, lo que equivale a un 0.28% de sus activos, siendo que la cifra tan solo seis años antes de esa fecha alcanzaba un 0,11% de los activos.

Sin embargo, esa cifra no incluiría la totalidad de los costos necesarios para que la Canadá Pension Plan pueda funcionar y solo se referiría a una parte de estos, ya que, por ejemplo, no haría referencia al casi US$ 1 billón que se debe pagar en comisiones de gestión externa y en costos de transacción, los cuales deben ser considerados con el objeto de precisar correctamente cuáles son los costos de administrar una entidad de este tipo, más aún cuando estos se han incrementado fuertemente desde la creación del CPP, aumentando entre 2007 y 2013 desde un 0,20% de los activos a un 0,45%.

Además, es importante destacar que el CPPIB no realiza varias de las funciones que actualmente tienen las AFP, entre ellas recaudar, pagar pensiones o calcular pensiones de invalidez, por lo que debe ser un elemento relevante al momento de comparar los costos con el sistema chileno. Al mismo tiempo, además de ser necesario clarificar quién estará a cargo de realizar dicha labor y particularmente quién pagará el costo de esas labores.

En cuanto al gobierno corporativo del CPPIB, el órgano se define como un ente independiente del CPP que opera a una relativa distancia de los gobiernos federales y provinciales de Canadá y se encuentra a cargo de un grupo independiente y altamente calificado grupo de 12 directores. El CPPIB posee mecanismos que impedirían la interferencia política en su actuar y los encargados de la gestión deben dar cuenta de su labor a la junta directiva y no a los gobiernos de turno, siendo el CPPIB quien fija las políticas de inversión y toma las decisiones de administración, organización y operacionales. Los funcionarios y autoridades del CPPIB no son parte de la administración pública federal de Canadá.

Sin dudas, un modelo de gobierno corporativo como el que posee el CPPIB parece atractivo. Sin embargo, es altamente costoso dado el perfil de los funcionarios que se requieren y parece ser muy difícil de replicar en nuestro país, en especial por lo complejo que aparece que un organismo de este tipo no termine siendo politizado.

En suma, la creación de un organismo como el canadiense no parece justificada debido a que actualmente ya existen instituciones que realizan de buena manera la principal labor del CPPIB, cual es la administración de fondos de pensiones. Indudablemente, la industria de la administración de fondos previsionales en Chile es perfectible y tal vez el foco debiese estar en proponer mejoras; pero incursionar en una institucionalidad paralela, de alto costo, con resultados impredecibles, y elevado riesgo de captura política no parece la opción más adecuada para alcanzar el objetivo último de mejorar las pensiones.

 

Columna de Francisco López, Coordinador del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en El Mercurio Legal.-