8 de Julio de 2016

Características y expectativas tras la entrada en vigencia de la Agenda Corta Antidelincuencia

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YASMIN ZLuego de una polémica tramitación ha entrado en vigencia la Ley 20.931, más conocida como “Agenda Corta Antidelincuencia”, que facilita la aplicación efectiva de las penas establecidas para los delitos de robo, hurto y receptación, y mejora la persecución penal en dichos delitos. Ciertamente, la Agenda Corta se posiciona como un conjunto de medidas que en el corto plazo pretende dar un mejor tratamiento a la persecución del delito en nuestro país, fortaleciendo la cooperación y coordinación de todos los actores involucrados en la materia, además de otorgar mayores facultades a las policías en su accionar e introducir mejoras tecnológicas.

Se hace necesario mencionar que la tramitación de la Agenda Corta se da en un contexto en el cual la delincuencia, se posiciona como una de las principales preocupaciones de los chilenos, y como una de las grandes deudas de la administración Bachelet. En este sentido, no asombra que la desaprobación a su gestión en la materia llega al 93% en la última medición de Adimark, ni tampoco los históricos índices de temor y victimización por parte de la ciudadanía. Por otro lado, resulta alarmante el significativo aumento que han tenido los delitos violentos, tales como el robo con violencia o intimidación,  delitos con lesiones y el robo con fuerza en la vivienda.

Entre algunas de las medidas contempladas en esta Ley, se encuentra la regulación del Banco Unificado de Datos (BUD), el cual pretende ser una gran base de datos que optimizará la labor policial e investigativa, así como también el accionar de los Tribunales de Justicia. Además se incluye un endurecimiento de penas para los delitos contra la propiedad, la instauración de técnicas especiales de investigación para ciertos delitos y el tan controversial Control Preventivo de Identidad. Este último, podrá ser realizado por Carabineros a cualquier individuo mayor de edad, tanto en lugares públicos como privados de libre acceso. Dicho proceso no podrá extenderse por un plazo mayor a una hora, mediante cualquier medio de identificación. Del mismo modo, se establece que las policías deberán generar un procedimiento estandarizado de reclamo, en caso que el individuo considere que la acción fue abusiva.

Con todo, la nueva ley supone un avance en cuanto a la persecución de delito en nuestro país. Sin embargo, la prioridad debe ser avanzar hacia políticas que fomenten la coordinación y cooperación entre todos los entes involucrados en el combate de la delincuencia, en conjunto con la instauración de medidas que operen orientadas a resultados, bajo una lógica sistémica. Además es necesario que el Gobierno elabore un diagnóstico sincero, que considere el dinamismo del fenómeno, y permita establecer un nuevo enfoque que realmente se haga cargo de las actuales cifras de victimización.