10 de Diciembre de 2015

Escuálido IMACEC: es hora de actuar

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Luis Larraín A.El IMACEC de 1,5%, bajo las expectativas del mercado, viene a confirmar que la economía chilena se encuentra estancada y no puede en la actualidad aspirar a tasas de crecimiento por sobre el 2%. El crecimiento de 2,2 % del tercer trimestre hizo creer a algunos que había un cierto repunte, pero esas ilusiones ya se esfumaron. La inflación cero del mes de noviembre puede ser un alivio para el bolsillo de los chilenos, pero confirma que estamos en una economía poco dinámica.

A veces nos olvidamos que a principios de los noventa el crecimiento del PIB superaba el 6%, en condiciones externas parecidas a las actuales.

Es difícil que el año 2016 pueda presentar una realidad mejor. El impulso fiscal y monetario del año 2015 no puede mantenerse. Ante la realidad del precio del cobre a dos dólares y de esta escuálida tasa de crecimiento del producto, el fisco, como nos ha advertido el Ministro de Hacienda Rodrigo Valdés, no puede seguir expandiéndose.

El Banco Central, por su parte, inició un proceso de alza de tasas que nos indica que la política monetaria dejará de ser expansiva como lo fue en 2015. Aun cuando el Banco Central Europeo  reafirmó esta semana su política expansiva, lo relevante para el país y el mundo es la probabilidad creciente que a mediados de diciembre el FED abandone su política de tasa cero de largos años. Chile, como la mayoría de los países de Latinoamérica, deberá seguirlo necesariamente. El IPC cero ha hecho que algunos analistas anticipen que nuestro Banco Central no subirá la tasa en diciembre. Creo que la variable que será decisiva para tomar esa decisión será lo que haga el FED en su reunión que se celebra pocos días antes.

A la falta de impulso fiscal y monetario, nuestra economía durante el año 2016 deberá enfrentar el hecho de que varios de nuestros socios comerciales más relevantes, como es el caso de China y también de Brasil, experimentan procesos de desaceleración de la actividad.

Todo lo anterior nos dice que salir del modesto 2% actual, es inviable sin una reacción interna vigorosa en la dirección de favorecer el crecimiento.

Sin embargo a diferencia de períodos pasados, el gobierno no ha tomado decisiones para relanzar el progreso. Las oportunidades están: Chile es aún un país con una macroeconomía estable y empresas competitivas; el mundo desarrollado, especialmente EE.UU y en menor medida Europa, experimentan un creciente dinamismo y el intento de China de promover el consumo interno otorga nuevas chances a otros sectores de nuestra economía.

Más allá de seguir discutiendo cuánto de nuestra alicaída economía se explica por factores internos y cuánto por factores externos, lo que necesitamos es actuar para crear un ambiente que favorezca la inversión en Chile.

Una decisión de inversión significa que un empresario destina recursos, propios o ajenos ya que se puede endeudar, a un emprendimiento productivo que debiera rentarle positivamente en el futuro. Para hacerlo tiene que tener una mínima esperanza de que las cosas, en un par de años más, estarán funcionando razonablemente en la economía, de modo que su negocio prospere.

Pero hay un requisito que está aún antes que ese. Por lo menos tendrá que estar seguro de que se respetará su derecho de propiedad sobre los activos que está poniendo a producir.

El proceso contituyente que está iniciando nuestro país supone revisar lo que la actual Constitución establece, entre otras cosas, acerca del derecho de propiedad. Varios ministros de este gobierno, entre otros Nicolás Eyzaguirre que encabezará este proceso, y también la Ministra del Trabajo Ximena Rincón, han declarado que este derecho, el de propiedad, debe conciliarse con otros derechos. Ella incluso ha señalado que en la actualidad el derecho de propiedad tiene una preeminencia sobre otros que debe revisarse.

Chile necesita una voz clara del gobierno en esta materia. El Ministro de Hacienda puede ser el indicado para ello. Porque convengamos que es demencia pedirle a alguien que invierta si es que está en riesgo su derecho de propiedad sobre los recursos que está invirtiendo.

 

Columna de Luis Larraín, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en Diario Financiero.-